
En 1979 Rotary International otorgó la primera Subvención de Salud, Nutrición y Desarrollo Humano por USD 760.000 para vacunar a 1 millón de niños en Filipinas. La campaña se efectuó exitosamente y resultó la primera incursión de la organización en la iniciativa para erradicar la poliomielitis de la faz de la tierra.
El 23 de febrero de 1985, conmemorando el 80º aniversario de Rotary el entonces Presidente, Dr. Carlos Canseco, México, puso en marcha el programa Polio 2005 que consistía en inmunizar contra la polio a todos los niños del mundo. Rotary pasó a formar parte de la coalición mundial junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y el Centro de Control de enfermedades de Atlanta (CDC) y se comprometió en recaudar la suma de USD 120 millones en un año durante el periodo 1987/88. El resultado de la campaña en concepto de donaciones efectuadas por los rotarios arrojó la extraordinaria suma de USD 219 millones.
La campaña Polio 2005 se transformó en PolioPlus y el objetivo no sólo consistía en erradicar la polio sino que se amplió a la inmunización contra otras enfermedades inmuno prevenibles.
En el año 1985 cuando Rotary comenzó esta campaña el mundo reportaba unos 350.000 casos de polio por año en 125 países endémicos, de los cuales el 5% de ellos moría o quedaba con secuelas paralíticas.
A la fecha solamente quedan tres países endémicos (Afganistán, Nigeria y Pakistán) y el reporte de la OMS es de 243 casos denunciados hasta el 20 de octubre del corriente año.
Sobre un total de USD 11.500 millones que, desde 1985, se han invertido en la lucha contra la enfermedad, Rotary y los rotarios han donado la suma de USD 1.400 millones y tenemos un compromiso de ampliar dichas donaciones de manera sustancial en los próximos tres años.
A ello debemos agregar que las Jornadas Nacionales de Vacunación que se efectúan en diferentes países son, generalmente, coordinadas por equipos de rotarios voluntarios que conforman grupos de movilización social ad honorem.
La Iniciativa Mundial de lucha contra la polio ha determinado varias metas que deberán cumplimentarse entre los años 2015 y 2018.
- En primer lugar será obligatorio el uso de la vacuna inyectable de virus inactivada (IPV) en toda Jornada Nacional de Vacunación efectuada en los países endémicos a partir de dicho año 2015.
- Además se efectuarán Jornadas de Vacunación de emergencia,
- se redoblará la vigilancia a fin de elevar los porcentajes de niños a vacunar y por último
- se rediseñará el presupuesto en virtud que la vacuna IPV tiene costo mayor que la vacuna oral (OPV).
Si los resultados son los esperados la Coalición, de la que Rotary International es actor principal, espera que ronto se interrumpa la cadena de transmisión del polio virus salvaje y se puede certificar definitivamente la erradicación de la enfermedad a finales del año 2018.
¿Por qué cambiar a la VPI?
Las dos vacunas frente a la poliomielitis, la vacuna parenteral de virus inactivados (VPI) y la vacuna oral de virus vivos atenuados (VPO), son extraordinariamente inmunógenas y efectivas. Ambas han logrado el control de la enfermedad en los países donde se han utilizado. En el caso de España, la VPO ha eliminado la poliomielitis por los poliovirus salvajes (último caso importado de Mauritania en 1989) y, en la actualidad, los únicos casos de poliomielitis que ocurren son los de parálisis asociada a la vacuna (PAV), que se producen con una frecuencia de 1 por cada 2,5 millones de dosis. El cambio de VPO por VPI eliminaría los casos de PAV sin comprometer las coberturas vacunales, si se utilizan las nuevas vacunas combinadas para no aumentar el número de inyecciones. Además, la VPI encaja en la estrategia final de erradicación de la poliomielitis en la que muchos autores recomiendan un período transitorio de VPI hasta que se elimine la circulación de los poliovirus derivados de la VPO, que de forma eventual pueden sufrir reversión al estado salvaje y producir enfermedad.