Posted by Jose Fernandez
El archipiélago de las Bahamas (se deriva del español “baja mar”) estuvo habitado por los indígenas arahuacos antes de la llegada de Cristóbal Colón.  Bahamas es uno de los países más grandes de la región, con una economía basada en el turismo. El paso del huracán Dorian, con categoría 5, dejó gravemente afectada algunas de las más de 700 islas que componen las Bahamas.

 
 

Rotary y las Bahamas

El primer club rotario fue constituido en enero de 1962, teniendo actualmente 9 clubes en tres de las principales islas. En el este: Nassau, East Nassau, Nassau Sunrise y Abaco; en el oeste: Southeast Nassau, West Nassau, New Providence, Old Fort y Eleuthera

Un poco de la historia de Bahamas

Bahamas es un estado relativamente joven, pues alcanzó su independencia en 1973 tras siglos de dominio inglés.
 
Fue en el archipiélago de las Bahamas donde, por primera vez, pisó Colón la tierra americana, específicamente en la isla de Guanahaní (San Salvador). Las Bahamas tuvo poco interés para los españoles, excepto como fuente de trabajadores esclavos. La casi totalidad de la población de indígenas lucayos fueron transportados para trabajar en otras islas en los siguientes 30 años que siguieron al descubrimiento. En 1520, solo había once lucayos. Las islas permanecieron abandonadas y despobladas durante los 130 años siguientes.
 
En el siglo XVII fue establecido el primer asentamiento por parte de un grupo de colonos ingleses que organizaron una comunidad en una de las islas de Bahamas buscando libertad religiosa.
 
Bahamas tuvo intentos de colonización por parte de españoles, franceses, británicos y amerindios. Los franceses se establecieron en las islas Ábaco en 1565, y lo intentaron de nuevo en 1625. En 1648 un grupo de las islas Bermudas por William Sayle, viajó a las Bahamas para fundar una colonia. Esos primeros intentos fueron de puritanos y republicanos clásicos. Las Bermudas se volvieron superpobladas y las Bahamas ofrecían una oportunidad económica y de libertad política para esos grupos. La colonia fue obstaculizada por la pobreza del suelo, conflictos entre los colonizadores y con los españoles. A mediados de la década de 1650 muchos de ellos retornaron a las Bermudas. Los remanentes fundaron comunidades en la isla Harbour y en el cayo Saint George's (Spanish Wells) al norte de Eleuthera. ​
 
En 1666 otros colonizadores de las Bermudas se establecieron en Nueva Providencia, que poco después se volvió el centro de población y comercio en las Bahamas, con casi 500 personas viviendo en la isla en 1670. ​
 
En 1684 el corsario cubano español Juan de Alarcón arrasó los asentamientos de Nueva Providencia y Eleuthera, tras lo cual fueron abandonadas en gran medida y algunos residentes enviados a La Habana. La mayoría de los edificios fueron quemados y las Bahamas quedaron despobladas. Unos 200 colonizadores buscaron refugio en Jamaica, mientras otros 50 del norte de Eleuthera temporariamente se establecieron en Casco (Maine), dejando las Bahamas desprovistas de ingleses hasta 1686. Luego de la partida de los españoles, en diciembre de 1686 un pequeño contingente de Jamaica liderado por el predicador Thomas Bridges reocupó Nueva Providencia y más colonizadores gradualmente se le unieron. Desde Inglaterra fue enviado un nuevo gobernador, Lilburn.
 
Entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, la piratería floreció en las islas de Bahamas por su cercanía a importantes rutas marítimas. Pero para 1718 el primer gobernador real, Woodes Rogers, impuso orden.
 
Años más tarde, en 1776, un escuadrón naval estadounidense capturó la hoy capital Nassau, pero los soldados se retiraron solo un día después. Tras la guerra de independencia de Estados Unidos, miles de estadounidenses y sus esclavos se establecieron en Bahamas.
 
Las tropas estadounidenses saltan de botes de remos a las aguas poco profundas cuando desembarcan en las Bahamas durante la Guerra de la Independencia. (Foto de MPI / Getty Images)
 
Tanto la Guerra Civil de Estados Unidos como la era de la prohibición le trajeron prosperidad a Bahamas, según el gobierno.
 
En el primer evento, ocurrido en el siglo XIX, Bahamas se vio beneficiado pues servía como “punto de transferencia para municiones y suministros médicos a través del bloqueo norte de los puertos Confederados”, y el algodón del sur era el principal producto de intercambio.
 
Y en época de la prohibición, entre 1917 y 1933, cuando en Estados Unidos era ilegal la producción, importación, transporte o venta de licor para el consumo, Bahamas volvió a prosperar debido a su proximidad a Estados Unidos (su isla más cercana está a solo 80 kilómetros de Florida).
 
Esta vez, las islas suministraron licor para traficantes de licor estadounidenses.
 
Tras su independencia en 1973, la isla es un Estado autogobernado, miembro de las Naciones Unidas, la Comunidad del Caribe y la Organización de Estados Americanos.
 
 

Geografía y población

Bahamas está compuesta por un grupo de 700 islas pequeñas y 2.400 cayos en una superficie de 13.878 kilómetros cuadrados, pero solo una treintena de estas están habitadas. Es el quinto país más grande del Caribe en área después de Cuba (110.860 km2), República Dominicana (48.670 km2), Haití (27.750) y Belicé (22.966). Por territorio, ocupa el puesto 161 en la lista de países de mayor extensión y es cinco veces más grande que Luxemburgo, cuya superficie es de poco más de 2.500 kilómetros cuadrados.
 
La población de Bahamas es de 332.634 habitantes, según el censo de 2018. Entre las principales islas de las Bahamas están Nueva Providencia, donde vive el 69,9% de los habitantes: allí está ubicada su capital Nassau. En Gran Bahama y Abaco viven el 15,5% de la población, y el 10% restante están dispersos en otras islas y cayos, según el Gobierno central.
 
El 90,6% de los habitantes son negros, el 4,7% son blancos. Y en cuanto a religión, casi el 70% son protestantes (34,9%, bautistas 13,7% anglicanos, 8,9% pentecostales, entre otros), el 13% otro tipo de cristianos (como por ejemplo testigos de Jehová, 1,1%) y el 12% son católicos romanos, según el FactBook de la CIA.
 
Su idioma oficial es el inglés, aunque entre los inmigrantes haitianos se habla creole, y su expectativa de vida es de 73 años para los hombres y 79 para las mujeres, según la OMS.
 
La moneda oficial es el dólar bahamese (1=1 con el dólar estadounidense) y el primer ministro es Hubert Minnis, desde 2017. Minnis rompió una alternancia política de 25 años entre Perry Christie y Hubert Ingraham, pues entre 1992 y 2017 ambos se turnaron el poder.
 

Fuentes de ingreso

Bahamas tiene el segundo ingreso per cápita más alto entre las islas angloparlantes del Caribe. Esta isla es la más dependiente del turismo en el Caribe, pues la industria representa el 60% de la economía de 9.000 millones de dólares.
 
 
En las islas de Abaco y Gran Bahama hay 2.250 habitaciones de hoteles, lo que representa menos del 15% del inventario hotelero del país, según Rick Newton, socio fundador de Resort Capital Partners. Eso es menos que las aproximadamente 11.000 habitaciones en la isla Nassau, donde se encuentran megaresorts como Baha Mar y Atlantis.  El turismo representa directa o indirectamente más de la mitad de la fuerza laboral de Bahamas. Por eso el paso del huracán Dorian representa una gran preocupación para la economía. Un informe reciente de UBS estima que Dorian costará entre 15.000 y 25.000 millones de dólares en daños (esto incluye Estados Unidos), una vez que termine.
 
Por otra parte, están los servicios financieros, que constituyen el segundo sector económico más importante de la economía de Bahamas, representando el 15% del PIB. Y los sectores de manufactura y agricultura combinados representan el 7% del PIB.