El Mentor en los clubes rotarios
En los últimos años hemos estado abocados para intentar solucionar el tema de la membresía en Rotary. Dos son los factores importantes en este tema, la incorporación y la retención de los socios.
 
Mucho se habla con respecto a la incorporación de socios:
  • “…que debemos mostrar nuestras obras…”
  • “que debemos involucrar a amigos de la comunidad en los distintos proyectos del club…”
  • “que debemos tener presente la imagen de Rotary…”
  • “que debemos contribuir con La Fundación Rotaria…”
  • “que debemos difundir nuestra campaña para erradicar la polio en el mundo”,
  • y demás puntos importantes de nuestra organización. Tambien se habla de la retención del socio, escuchamos decir que…
  • “debemos asignarles tareas en el club…”
  • “debemos hacerlos partícipes de los proyectos del club…”
  • “debemos motivarlos a que aporten a La Fundación Rotaria y demás sugerencias útiles”.
 
 
LO QUE NO SE ESCUCHA HABLAR ES DEL ROL DEL MENTOR, parecería que dejó de existir en Rotary.
 
Yo recuerdo cuando ingresé a Rotary —23 años atrás—, un socio del club, un rotario con experiencia, Ado L. Barbui (lamentablemente fallecido) se me acercó, me entregó “material rotario” y además de estar cerca en las “reuniones ordinarias del club”, me acompañó a conocer las reuniones de otros clubes rotarios, reforzando todo esto con llamadas telefónicas y reuniones personales contándome la “historia del club en Rotary” y ¡qué es Rotary! ¡Sí! ése fue mi mentor en Rotary.
 
Hoy contamos con información a través de una web de Rotary International, red distrital, Facebook, cartas mensuales de los gobernadores, la revista rotaria y demás. ¿Qué le decimos al nuevo socio
  • “ingresa a la web de R.I…”
  • “regístrate en dicha página…”
  • “regístrate en la red distrital…”
  • “baja la carta mensual de tal página…”
  • “en tal link encontrarás el manual de procedimiento…”,
  • “ingresa a Facebook del distrito…”
  • “lee la revista rotaria…”
  • “ingresa al Facebook del club…”
  • “tienes todo para interiorizarte de ¡qué es Rotary!”
 
Me pregunto: ¿qué sucede si ese nuevo socio (por las razones que sean) no se automotiva y no ingresa a los lugares informáticos que les señalamos?, agravando esto con el no consultarle…” ¿ingresaste a esos lugares?… ¿te resultaron interesantes los conocimientos obtenidos?
 
No es mi intención magnificar las cosas, pero seguramente ese socio prontamente se irá alejando de las reuniones del club hasta renunciar a Rotary. Personalmente he comprobado (en varios clubes) renuncias de socios dentro del mismo período rotario en el que ingresaron… o en el siguiente.
 
Queridos amigos, estoy convencido de que tenemos la obligación de fortalecer en cada uno de los clubes rotarios la figura del MENTOR (independiente de la figura del padrino). NO DEJEMOS SOLO AL NUEVO AMIGO, PERTENECEMOS A UNA ORGANIZACIÓN DONDE PREVALECE EL CONCEPTO DE LA AMISTAD… ¿puede existir la amistad sin brindarle atención y apoyo a ese nuevo amigo? Según el diccionario: mentor, persona que aconseja o guía a otro.
 
No olvidemos: la labor de los mentores constituye una forma eficaz de fomentar la participación de los socios nuevos en las actividades del club. Elijamos mentores consustanciados con su papel de fuente permanente de recursos y apoyo rotario para los nuevos socios.
 Osvaldo Ferrara, EGD 4855, 2014/15