Se estima que 500 millones de personas en todo el mundo se contagiaron. Muchas ciudades cerraron teatros y cines, e impusieron restricciones a las reuniones públicas. Los clubes rotarios adaptaron sus actividades y, al mismo tiempo, ayudaron a los enfermos.
Así respondió Rotary a la pandemia de gripe que comenzó en 1918 y se desarrolló en tres oleadas, durando más de un año.
El Club Rotario de Berkeley, California, EE. UU., se reúne en el Parque John Hinkel durante la pandemia de gripe de 1918.
Fotografía de Edwin J. McCullagh, presidente del club en 1931-32. Cortesía del Club Rotario de Berkeley.