De acuerdo con Harry Ruggles, el "quinto fundador de Rotary" la prohibición de saloonkeepers (camareros) se debió al hecho de que, "Algunos de los muchachos pasaban demasiado tiempo en la barra del bar" y "llegaron a dejar la sensación de que la reunión era un lugar alegre y relajado". Con el tiempo, la posición de Rotary en relación con los camareros y el alcohol cambió drásticamente. Sin embargo, la prohibición contra los políticos, al día de hoy, todavía está en vigor.

Desde el principio, los rotarios de Chicago sintieron que cualquier discusión sobre la política o temas públicos polémicos solamente alienta la Discordia, la cual iba en contra de los primeros principios fundadores del club que se basaban en
"La honestidad, la moralidad y la sobriedad".
Curiosamente, a pesar de esta aparente prohibición de la participación política, hay varios casos en los que el Club de Chicago violó su propio mandato. A menudo hacían declaraciones públicas en apoyo de o en oposición a asuntos como las tarifas, o el agua limpia u otros temas, que generan division, no directamente relacionados con los objetivos de un club rotario. De hecho, el primer proyecto de servicio de Rotary de proporcionar retretes en el centro de Chicago fue altamente política y provocó debate durante muchos años.
Pero una vez más, con el paso del tiempo, la emisión de declaraciones políticas evolucionó en una posición que "Ninguna acción corporativa o expresión corporativa de opinión serán tomados o dados por Rotary en temas políticos". Sólo una vez, durante el período previo a la II Guerra Mundial, hizo a Rotary Internacional expresar una opinión en la que expuso que los objetivos de Rotary no podrían existir en cualquier país en el que se suprimieran los derechos humanos fundamentales de la libertad de expresión, la libertad de religión, y la tolerancia..
Así, mientras que la posición oficial de todos los clubes y de Rotary International es permanecer neutral, y que Rotary mejor demuestra su compromiso con la paz y los esfuerzos humanitarios a través de su deseo de servir, esto no significa que los rotarios deben vivir en el vacío.
Algunas de las imágenes más icónicas muestran a los políticos que se coloca en un podio decorado con la rueda rotaria. Es el deber de todos los rotarios para ser justos. Y la única manera de ser justos es estar informado. No va en contra de los principios de neutralidad escuchar o interrogar a los que proponen para conducirnos. Así, mientras que es absolutamente esencial que ningún club respalde o valide a un candidato o una posición sobre otra, es fundamental que Rotary proporcione un foro justo y equilibrado que permita a los rotarios y al público en general tomar sus propias decisiones.
Fred Carvin PDG
Author- “Paul Harris and the Birth of Rotary”
Copyright © Fred A. Carvin unpublished Aug 2016
Traducción: Jose M Fernandez